
La guácara más importante del Cibao no está ubicada en un islote en medio del Lago de Hatillo, como se cree, sino en una loma que lo bordea
© Texto y fotos: Yaniris LópezEl Hoyo de Sanabe está considerado como el gran templo de las expresiones taínas del país y junto con las demás guácaras del distrito municipal Hernando Alonzo, las de Sierra Prieta, Comedero Arriba y Caballero, ubicadas al oeste de la provincia Sánchez Ramírez, forma parte del sistema de cuevas más importantes de República Dominicana.
Aunque la ruta más empleada para llegar a Hoyo de Sanabe desde Santo Domingo es la que se hace saliendo de Maimón (provincia Monseñor Nouel) hasta la comunidad de Hatillo, en Cotuí, para desde ahí tomar un bote, cruzar el lago y luego caminar un buen trecho hasta la caverna,
la ruta Fantino-Hernando Alonzo es ideal para los que deseen vivir una aventura ecoturística completa.
Porque el Hoyo de Sanabe, nos explicó el coordinador de la Sociedad Ecológica de Fantino (SEF), Vinicio Santos,
no está ubicada en un islote en medio del lago de Hatillo, como muchos creen y se ha escrito, sino en una loma situada al sureste de Hernando Alonzo, que bordea el extremo oeste del lago y que se le conoce como Peñón de la Sabana.
Desde Hernando Alonzo, la aventura incluye un recorrido a pie por los bordes del lago y aproximadamente dos kilómetros de caminata entre tupidos bosques y algunas sabanas de verdes pajones. La vista del lago de Hatillo desde lo alto compensa cualquier contratiempo, y la llegada a la guácara augura largas horas de exploración y contacto con la herencia taína dignas de conservar en la memoria. En general
la guácara parece una gran ciudad subterránea, con singulares formas: piedras, laberintos y habitaciones.
Los grandes protagonistas, lo que todos quieren ver, sin embargo, son los murales repletos de pictografías taínas y petroglifos en los que es fácil distinguir caritas, caretas, animales, figuras antropomorfas, brujas y situaciones relacionadas con la vida indígena (juegos, caza, ritos…).
¿Area protegida?La preocupación por conservar el Hoyo de Sanabe
(más fotos) y todas las guácaras ubicadas al oeste de la provincia Sánchez Ramírez (Comedero, Caballero, Sierra Prieta y Hernando Alonzo), que en conjunto conforman la mayor representación de arte taíno del país, ha sido tema de debate en los últimos años.
En el 2006, el coordinador del Espeleogrupo de Santo Domingo,
Domingo Abreu Collado, denunció el saqueo de piezas indígenas y el uso de lámparas de queroseno en el interior del hoyo de Sanabe.

El pasado fin de semana, una parte del suelo de
la guácara reportada a finales de los años 70 por los investigadores Manuel García Arévalo y Dato Pagán Perdomo presentaba signos recientes de que le había sido extraída murcielaguina, estiércol producido por los murciélagos muy buscado como abono.
Vinicio Santos, coordinador de la Sociedad Ecológica de Fantino, asegura que estas prácticas vandalísticas han mermado pero que urge que las autoridades de Medio Ambiente y Turismo los apoyen y conviertan la zona de las guácaras en área protegida, pues sólo de esta forma se logrará mantener control y vigilancia permanente en los alrededores.
“
El saqueo ha disminuido pero viene gente sin conciencia, sobre todo estudiantes y maestros sin conciencia. En el último campamento llevaron pinturas y dañaron pinturas y petroglifos”, dijo Santos a LISTÍN DIARIO. La SEF, que funciona desde el año 1990, es actualmente de las pocas instituciones –tal vez la única- que vigila el entorno de las cuevas y promueve iniciativas de reforestación y visitas ecológicas a los atractivos de la zona.
El investigador Adolfo López ha sido uno de los investigadores locales que más ha trabajado con la SEF en la conservación de las guácaras de esta provincia. LD/03-07-09
PD: Gracias por la invitación,
Timo.Más fotos